¿Mañana también estarás?

Hubo un cataclismo, el mundo giro 180 grados, todo a su alrededor desapareció. Todo, menos él. A partir de ese día, nunca más pudo quedarse dormida sin esperar el momento más profundo de la madrugada, para mirar aquellos ojos moviéndose entre los párpados rendidos al sueño, y suspirarle (o suplicarle) con la mirada: <<¿Mañana también … Sigue leyendo ¿Mañana también estarás?